Espasticidad: ¿qué opciones de tratamiento están disponibles?

¿Qué tratamientos están disponibles para la espasticidad Descubra este artículo escrito por Anne-Laure Chatain, MKDE y practicante Allyane. 

I. Espasticidad: Algunos recordatorios

La espasticidad es una secuela común e incapacitante de accidentes neurológicos. Se produce por daños en el sistema piramidal, como los que se producen tras un accidente cerebrovascular, esclerosis múltiple, lesión medular (paraparesia/tetraparesia/plejía), parálisis cerebral (PC), etc.

Este llamado síntoma positivo del síndrome piramidal se define por un aumento del reflejo tónico de estiramiento, que depende de la velocidad. Esta hipertonía piramidal es elástica como un resorte: la resistencia aumenta con la velocidad del estiramiento. Esto significa que el músculo se contrae reflejamente con una fuerza exagerada durante un estiramiento rápido.

Esta espasticidad al estiramiento es cuantificable (escalas de Ashworth, Held y Tardieu, etc.) a la cabecera del paciente. Por lo tanto, es el criterio clínico de referencia que permite cuantificar esta hiperexcitabilidad de la neurona motora.

II. Espasticidad: ¿Cuáles son las repercusiones?

Esta hipertonía puede ser necesaria para mantener ciertas funciones pero también puede ser incapacitante para el sistema musculoesquelético.

Después de un accidente cerebrovascular, se describe como el primer signo del comienzo de la función motora.

La hipertonía muscular es a veces la única capacidad motora que se puede movilizar para asegurar el mantenimiento postural; por ejemplo, la espasticidad del cuádriceps permite el bloqueo de la rodilla y, por tanto, una posición erguida.

La espasticidad también presenta una variabilidad significativa en intensidad, dependiendo de factores emocionales y ambientales individuales (estrés, calor/frío, etc.). También se ve exacerbada por irritantes (cutáneos, como úlceras por presión; viscerales, como distensión vesical, o la presencia de infecciones). Actúa entonces como una señal de alerta del cuerpo que debe ser atendida, especialmente en pacientes con discapacidad sensorial.

Los espasmos musculares asociados a la espasticidad suelen ser descritos por los pacientes como calambres dolorosos. Esto se agrava por el dolor causado por la posición anormal en la que se mantiene la extremidad debido a la espasticidad. De hecho, cuando un músculo espástico se contrae permanentemente y deja de estirarse, las fibras musculares se acortan con el tiempo y el músculo se retrae. Esto provoca rigidez, o incluso anquilosis articular, colocando la extremidad en una posición anormal y aumentando los puntos de presión sensibles que pueden provocar úlceras por presión. Esta hipertonía, incontrolable para el paciente, impide cualquier movimiento de la extremidad afectada; esta queda inmovilizada.

En casos de espasticidad moderada, la anquilosis es menos común. Sin embargo, esta espasticidad causa dificultades motoras cotidianas. Además de la fatiga, la contracción de los músculos antagonistas se vuelve más difícil: deben superar la falta de relajación de los músculos espásticos para mover una articulación.

En las extremidades inferiores, los músculos afectados suelen ser los de la cadena extensora (tríceps estrócleo, cuádriceps y aductores). Los trastornos motores se manifiestan al caminar: lentitud, inestabilidad, alteración de la marcha (marcha robótica) e incapacidad para apoyar el pie en el suelo. También se presentan dificultades para estar de pie y menor comodidad (al estar acostado o sentado).

En las extremidades superiores, los músculos afectados por la espasticidad suelen ser los de la cadena de flexión (pectoral mayor, bíceps braquial, braquial, flexores del carpo, pronadores, flexores de los dedos y aductor del pulgar). La espasticidad de las extremidades superiores puede tener consecuencias importantes en la vida diaria: la mano puede quedar inoperante, y una extremidad superior plegada sobre sí misma complica o incluso impide muchas actividades, como comer, lavarse y vestirse. Las deficiencias motoras resultan en falta de destreza o fatiga significativa.

La espasticidad tiene por tanto un fuerte impacto en el confort y la calidad de vida de los pacientes, sobre todo porque es totalmente variable y por tanto impredecible en función de las distintas situaciones cotidianas.

III. Espasticidad: ¿Qué tratamientos existen?

Existen diferentes tipos de estrategias terapéuticas para combatir la espasticidad: rehabilitación sensoriomotora con inhibición de la espasticidad (Bobath, estiramientos, vibraciones motoras), electroestimulación funcional, manejo farmacológico (antiespásticos orales), inyección de toxina botulínica o incluso manejo quirúrgico (colocación de bomba de baclofeno, neurotomía).

Sus objetivos son, para todos ellos, aumentar el control motor por un lado y, por otro lado, reducir la espasticidad segmentaria según sea necesario para restablecer una función motora deseada.

El método Allyane ofrece ahora un nuevo enfoque no invasivo para el manejo de la espasticidad. Es una herramienta de rehabilitación complementaria que permite obtener resultados clínicos a corto y mediano plazo.

De hecho, la contribución de la neurociencia ha revelado que el cerebro posee grandes capacidades de adaptación y recuperación (plasticidad cerebral y neuronal). [1], [2]

La estimulación propioceptiva en el desarrollo del movimiento está bien establecida. [3] [4]

Por otra parte, la imaginería mental, y más específicamente la imaginería motora, permite el mantenimiento de la información neurosensorial (principalmente visual) y el rendimiento motor a través del entrenamiento cortical. [5], [6], [7], [8].

Sonidos específicos de baja frecuencia, generados por un dispositivo médico, aumentarán la emisión de ondas cerebrales alfa, lo que permitirá la hiperactivación de las áreas motoras.

Por ello, las sensaciones propioceptivas del paciente se integran en la imaginería motora, junto con sonidos de baja frecuencia. Mediante este método, buscamos corregir o recrear la imagen del movimiento.

El método Allyane para el manejo de la espasticidad del tríceps sural produce una reducción media de 1,41 puntos en la puntuación de Ashworth, conseguida en el 91% de los pacientes tratados y mantenida al mes en el 70% de ellos. [9] [10] [11].

Bibliografía:

[1] Cofemer: Rode G, Jacquin-Courtois S, Yelnik A. Rehabilitación de accidentes cerebrovasculares; página 13. Septiembre de 2008.

[2] Jeannerod M. Plasticidad de la corteza motora y recuperación motora. Cerebral Motor Skills, vol. 27, n.° 2, págs. 50-56. 2006.

[3] Formento E, Minassian K, Wagner F, Mignardot JB, Le Goff-Mignardot CG, Rowald A, Jocelyne Bloch J, Micera S, Capogrosso M, Courtine G. La estimulación eléctrica de la médula espinal debe preservar la propiocepción para permitir la locomoción en humanos con lesión medular. Nature Neuroscience, octubre de 2018.

[4] Avanzino L, Bassolino M, Pozzo T, Bove M. Equilibrio hemisférico dependiente del uso, J Neurosci, 2011, vol. 31 (págs. 3423-3428)

[5] Oostra KM, Oomen A, Vanderstraeten G, Vingerhoets G. Influencia del entrenamiento de imágenes motoras en la rehabilitación de la marcha en el accidente cerebrovascular subagudo: un ensayo controlado aleatorizado. J Rehabilitación Med. 2015 Mar;47(3):204-9. doi: 10.2340/16501977-1908

[6] Mateo S, Di Rienzo F, Bergeron V, Guillot A, Collet C, Rode G. La imaginería motora refuerza la compensación cerebral del movimiento de agarre tras una lesión de la médula espinal cervical. Front Behav Neurosci. 11 de septiembre de 2015;9:234. doi: 10.3389/fnbeh.2015.00234. eCollection 2015. Revisión

[7] Ehrsson H., Geyer S., Naito E. – Las imágenes de movimientos voluntarios de los dedos de las manos y de los pies y de la lengua activan representaciones motoras específicas de cada parte del cuerpo – Journal of Neurophysiology, n.° 90, 2003, pp. 3304-3316

[8] Rulleau T, Toussaint L. Imágenes motoras en rehabilitación. Kinesither Rev. Abril de 2014

[9] Chatain AL, Impacto de la reprogramación neurocognitiva en la rehabilitación de la espasticidad. Póster aceptado en la Conferencia Virtual ESO-WSO, del 7 al 9 de noviembre de 2020.

[10] Chatain AL, Contribución de la reprogramación neurocognitiva al manejo de la espasticidad. Comunicación y póster electrónico en el e-JNLF, 4-6 de septiembre de 2020.

[11] Chatain AL, Contribución de la reprogramación neurocognitiva al manejo de la espasticidad. Póster presentado en las 2.ªs Jornadas de la Sociedad Francesa de Neurocirugía Vascular (SFNV), Issy-les-Moulineaux, noviembre de 2019.