La propiocepción, también conocida como «sensibilidad profunda» o «cinestesia y astrología», fue descrita por Charles Sherrington (Premio Nobel de Medicina, 1932) como la capacidad de una persona para percibir la posición de su cuerpo en el espacio sin usar la vista.
La propiocepción también nos permite ser conscientes de la posición exacta de nuestro cuerpo en el espacio, gracias a la información transmitida al cerebro sobre la posición de nuestras diferentes extremidades, así como el movimiento de cada una de ellas en relación con las demás. Por lo tanto, contribuye a la somatosensibilidad general, junto con el sistema vestibular del oído interno, que participa en la sensación de movimiento.
La sensibilidad somatosensorial abarca todas las sensaciones conscientes inducidas por la estimulación de ciertos receptores corporales (calor, frío, dolor), así como por mecanorreceptores ubicados, por ejemplo, en las articulaciones y los músculos. Esta sensibilidad permite a la persona asegurar un desarrollo físico y psicológico saludable, así como crear su propio mapa mental (esquema corporal). Este mapa permite a cada individuo representarse físicamente (en términos de forma, volumen, tamaño, etc.).
El sistema propioceptivo: ¿qué es?
El sistema propioceptivo se describe como un sistema "táctil" interno, dotado de numerosos receptores o elementos propioceptivos, así como sensores cutáneos. Estos diversos elementos registran información sobre las contracciones musculares o el estiramiento de los tendones, permitiendo así al cerebro percibir la posición de las diferentes partes del cuerpo en el espacio. En otras palabras, el sistema propioceptivo desempeña un papel fundamental en el control del movimiento y la regulación del equilibrio corporal.
¿Cuál es la causa de los trastornos propioceptivos?
En la mayoría de los casos, la observación de una disfunción del sistema propioceptivo ocurre después de un traumatismo físico (esguince, fractura, etc.) o como resultado de un daño neurológico central (AVC (accidente cerebrovascular), EM (esclerosis múltiple), lesiones de la médula espinal, Enfermedad de Parkinsonetc.). En este caso, el cuerpo ya no puede proporcionar la respuesta muscular adecuada a una situación específica. Esto puede provocar problemas de equilibrio, postura, marcha o agarre, pudiendo causar dolor en la vida diaria o, por ejemplo, durante la práctica deportiva.
¿Qué es la rehabilitación propioceptiva?
La rehabilitación propioceptiva se basa en el reaprendizaje neuromuscular. Ayuda a corregir los trastornos propioceptivos y al paciente afectado a recuperar su sentido propioceptivo (equilibrio, control de la postura estática o dinámica, etc.). Su objetivo es que el paciente recupere su capacidad de respuesta, garantice su seguridad en los movimientos cotidianos y prevenga posibles recaídas o complicaciones relacionadas con su afección.
La rehabilitación propioceptiva se realiza en una extremidad o parte de ella afectada por inestabilidad musculoesquelética o secuelas neurológicas. Para obtener resultados concluyentes, este proceso debe cumplir requisitos específicos:
- Adaptabilidad: los ejercicios realizados como parte de la rehabilitación propioceptiva deben adaptarse a las necesidades del paciente, su patología y el grado de consolidación;
- Estimulación sensorial: a través de diversas técnicas de estimulación sensorial, el profesional (osteópata, fisioterapeuta, etc.) intentará obtener la reacción muscular más adecuada a la situación;
- inestabilidad: realizar ejercicios donde sea difícil mantener posiciones es fundamental para preparar el cuerpo para afrontar otras situaciones;
- Repetición: para optimizar la rehabilitación, los ejercicios deben realizarse de forma repetitiva;
- Progresión: la dificultad de los ejercicios debe aumentarse gradualmente, especialmente en función de la evolución de la estabilidad del paciente.
Encuentre un practicante certificado de Allyane
Rehabilitación propioceptiva e imaginería mental: los fundamentos del Método Allyane
El entrenamiento propioceptivo es un tema recurrente en el campo de la rehabilitación funcional, cuyo objetivo es limitar la cronicidad o la recurrencia de ciertas patologías. Muchas técnicas utilizadas actualmente para fortalecer y entrenar la propiocepción se basan en la idea de que la inestabilidad es efectiva. Sin embargo, algunos estudios recientes cuestionan esta afirmación, en particular en lo que respecta al manejo de la inestabilidad crónica del tobillo, por ejemplo.
Junto a eso, Las imágenes mentales ofrecen perspectivas de tratamiento prometedoras, ya que el paciente puede confiar tanto en la sensación propioceptiva de un movimiento, como en todas las demás modalidades sensoriales.
El método de reprogramación neuromotora Allyane combina propiocepción, imaginería motora y escucha de sonidos de baja frecuencia (a través de auriculares, mediante un dispositivo médico patentado) para reactivar patrones motores complejos o contracciones musculares precisas. De hecho, ciertas funciones motoras pueden verse inhibidas tras un traumatismo, una cirugía u otras afecciones. ciertos tipos de trastornos neurológicosPueden luego dar lugar a patrones compensatorios que limitan las habilidades motoras.
Además, imágenes motoras basado en nuestra sensibilidad propioceptiva (y por tanto multisensorial) ya ha demostrado su eficacia, en particular para limitar la pérdida de fuerza o pérdida de amplitud de movimiento articular, mejorar la calidad del reclutamiento muscular y la fluidez de ejecución de nuestros programas motores.
¿Quieres saber más sobre el método de reprogramación neuromotora Allyane? ¡Contáctanos o consulta la lista de profesionales certificados de Allyane para programar una cita!