La pubalgia es una afección bastante común que afecta la región inguinopubiana. Su manejo puede ser complejo, sobre todo debido a su naturaleza multifactorial y a la posible presencia de una forma combinada. Exploremos las características de este trastorno, las diferentes técnicas de tratamiento y los beneficios del método Allyane, con el objetivo de facilitar... rehabilitación para esta afección de la cadera.
Pubalgia: definición
La pubalgia es una afección bastante común que afecta la región inguinopubiana y representa entre el 4 y el 20 % de las lesiones deportivas. Generalmente se presenta tras una actividad física que implica aceleraciones y desaceleraciones rápidas, o acciones repetitivas a alta velocidad con pivotes y cambios de dirección (fútbol, balonmano, tenis, hockey, rugby*).
La pubalgia es compleja y particularmente difícil de manejar. Esto se debe a su naturaleza multifactorial, así como a la presencia de formas combinadas, como se mencionó anteriormente. En 2015, en la Conferencia de Consenso de Doha, se estableció que la pubalgia puede presentar cuatro tipos de dolor en la zona inguinal, que también pueden combinarse (de ahí la importancia de identificar claramente las diferentes estructuras afectadas). Estas afecciones pueden estar relacionadas:
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- a los aductores;
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- al pubis;
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- al área inguinal;
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- al músculo iliopsoas.
¿Qué patologías pueden estar relacionadas con la pubalgia en deportistas?
La pubalgia puede estar relacionada con diversas afecciones, entre ellas:
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- patología del canal inguinal;
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- osteoartropatía púbica;
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- el trastorno de inserción de los derechos mayores;
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- Tendinitis insercional en los aductores.
¿Cuáles son los síntomas de la pubalgia?
La pubalgia se caracteriza generalmente por la aparición progresiva de dolor localizado en la región inguinal y pélvica (el abdomen inferior y el pubis), pero también puede afectar los aductores superiores o el abdomen.
Cabe señalar que, en el contexto de la actividad deportiva, el paciente puede sentir dolor inmediatamente después del esfuerzo. Puede reaparecer al relajarse, pero también durante la propia actividad física.
Pubalgia: ¿cuáles son los factores de riesgo?
Algunas personas tienen predisposición a desarrollar pubalgia. Esto es especialmente cierto para quienes padecen ciertos desequilibrios anatómicos y biomecánicos. Estos desequilibrios pueden deberse a diversas afecciones, como una inclinación pélvica anterior, asimetría de las extremidades inferiores o músculos aductores excesivamente fuertes en comparación con los abdominales. Cabe destacar que la práctica intensiva de alguno de los deportes mencionados anteriormente también puede ser un factor de riesgo para desarrollar pubalgia.
Además, el embarazo también puede ser un factor de riesgo para desarrollar este tipo de trastorno. Puede aparecer alrededor del sexto mes de embarazo, especialmente cuando el feto presiona la pelvis de la madre. Sin embargo, por regla general, este trastorno suele desaparecer por sí solo después del parto.
¿Cómo prevenir la aparición de la pubalgia?
Para prevenir el riesgo de desarrollar pubalgia, recomendamos encarecidamente añadir algunos ejercicios de fortalecimiento muscular (desarrollo abdominal y fortalecimiento del core), así como estiramientos (aductores e isquiotibiales) a tu rutina deportiva.
Este trabajo puede permitir a las personas más propensas a desarrollar pubalgia mejorar el soporte pélvico fortaleciendo la simetría muscular de su cuerpo.
¿Cómo diagnosticar la pubalgia?
Para diagnosticar la pubalgia, primero es necesario descartar otras afecciones que puedan causar dolor localizado en la parte baja del abdomen o la ingle. Esta evaluación inicial debe realizarse mediante la palpación de las regiones inguinal y púbica.
Posteriormente, el profesional sanitario podrá realizar algunas manipulaciones en las extremidades inferiores. El objetivo es estimular los isquiotibiales, los aductores, el psoas y los músculos abdominales. Esta manipulación permitirá al profesional localizar con precisión la zona dolorida y descartar otras afecciones, como tendinopatía, apendicitis, patología de cadera, etc.
Tenga en cuenta que para confirmar el diagnóstico del médico, es posible que se requiera que el paciente se someta a una radiografía de la pelvis, así como a una ecografía tendino-muscular.
¿Qué tratamiento hay disponible para la pubalgia?
Muschaweck describió la pared abdominal biomecánicamente como una matriz de bandas de tensión que se unen al hueso púbico. La retracción del recto abdominal puede causar tensión ascendente y medial sobre la sínfisis púbica.
El control de la flexión, abducción y rotación del muslo también es importante. Requiere la coactivación de la pared abdominal, los glúteos y los isquiotibiales para controlar continuamente la inclinación pélvica y la posición de la columna lumbar. La sínfisis púbica está sometida a fuerzas de cizallamiento, compresión y torsión que pueden causar dolor.
Una vez realizado el diagnóstico por un profesional de la salud, la rehabilitación se centra en reequilibrar estas diferentes fuerzas, tratar las zonas afectadas y retomar gradualmente la actividad deportiva. El objetivo es corregir los desequilibrios musculares en los estabilizadores de la columna lumbar, la pelvis y la cadera.
Los ejercicios de fortalecimiento del core se centrarán en la pared abdominal, la columna lumbar y las caderas. Los ejercicios de estiramiento se centrarán en los rotadores de la cadera, los aductores y los isquiotibiales.
El método de reprogramación neuromotora Allyane: un acelerador de la rehabilitación para la pubalgia
La reprogramación neuromotora mediante el método Allyane desempeña un papel valioso en este tipo de tratamiento. De hecho, como se mencionó anteriormente, existen numerosos factores de riesgo para el desarrollo de pubalgia que pueden abordarse mediante este enfoque. Entre ellos se incluyen, en particular:
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- desequilibrio abductor/aductor de la cadera;
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- el trabajo del músculo transverso abdominal;
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- trabajo de movilidad de cadera;
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- ejercicios posturales;
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- la estabilidad de la cuenca.
El método Allyane se basa en los principios científicos de la imaginería motora y el papel de la propiocepción. Combina una forma innovadora de imaginería motora con la escucha de sonidos de baja frecuencia. Estos sonidos modulan la actividad cerebral al aumentar la producción de ondas alfa, lo que induce un estado de alerta reducida en el paciente, junto con una hiperactivación del control motor. Esto garantiza un anclaje duradero de los cambios motores generados por la imaginería motora.
El proceso de una sesión con el método Allyane
Tomemos un ejemplo: en caso de debilidad del aductor, el trabajo se centrará en las sensaciones propioceptivas de contracción que siente el paciente en la zona afectada, contrastándolas con las del lado sano. El paciente deberá redescubrir estas diferentes sensaciones mediante imágenes mentales. Se le someterá a un estado de baja frecuencia para inducir un estado de alerta reducida y beneficiarse de la estimulación de sus áreas motoras.
Tras implementar un protocolo general de relajación, el paciente trabaja las sensaciones positivas de la contracción del aductor con el lado opuesto. Luego, elimina mentalmente el patrón incorrecto de reclutamiento muscular y lo reemplaza con las sensaciones correctas de la extremidad opuesta.
Esta fase de reprogramación permitirá al paciente recuperar una contracción muscular efectiva. También le permitirá centrarse en reequilibrar la estabilidad de la pelvis. Posteriormente, el profesional puede considerar que el paciente trabaje en otros aspectos de la rehabilitación de la pubalgia, como el control postural, repitiendo este mismo proceso.
¿Es usted profesional de la salud y tiene preguntas sobre el método Allyane? No dude en contactar con nuestro equipo por teléfono al +33 4 28 29 48 14 o por correo electrónico a [falta la dirección de correo electrónico]. contacto@allyane.com.
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*Fuente: Minnich, AJSM, Hernia deportiva, V39, 6, 2011.