La enfermedad de Parkinson es una enfermedad cerebral degenerativa que afectó a casi 8,5 millones de personas en todo el mundo en 2019. Aunque esta afección actualmente es incurable, existen diversos tratamientos y métodos de reeducación neurológica Para aliviar al máximo la vida cotidiana de las personas afectadas por esta enfermedad. Esto es lo que nos proponemos explorar juntos en el resto de este artículo.
¿Qué es la enfermedad de Parkinson?
La enfermedad de Parkinson se define como una enfermedad neurológica crónica que implica la destrucción de las neuronas productoras de dopamina. Su progresión puede variar de un paciente a otro.
Las neuronas dopaminérgicas desempeñan un papel importante en el control del movimiento. Por lo tanto, cuando entre el 50 % y el 70 % de ellas son destruidas por la enfermedad, el paciente puede sufrir ciertas... problemas de motoresEstos factores, entre otros, son los que permiten el diagnóstico de la enfermedad de Parkinson.
En Francia, se diagnostican cerca de 25.000 nuevos casos de enfermedad de Parkinson cada año. Si bien los médicos comprenden ahora los mecanismos de esta enfermedad, sus orígenes siguen siendo desconocidos. Sin embargo, ya se han planteado varias hipótesis, la más convincente de las cuales se basa en una combinación de factores ambientales y genéticos.
* Circular SG/DGOS/R4/DGS/MC3/DGCS/3A/CNSA n.º 2015-281, de 7 de septiembre de 2015, relativa a la aplicación del plan de enfermedades neurodegenerativas 2014-2019
¿Cuáles son los principales síntomas de la enfermedad de Parkinson?
La enfermedad de Parkinson se diagnostica cuando se identifican al menos dos o tres síntomas principales en un paciente. Estos incluyen, en particular:
- bradicinesia;
- rigidez muscular específica;
- temblor de reposo.
Bradicinesia o lentitud de movimiento
La bradicinesia se define como la dificultad para iniciar el movimiento. También conocida como lentitud de movimiento, este síntoma suele identificarse cuando una persona debe realizar acciones complejas (coordinar varias extremidades, realizar diferentes secuencias de movimientos, etc.). Una persona con bradicinesia puede experimentar fatiga, entumecimiento o una sensación de incapacidad para moverse correctamente. Esto puede eventualmente derivar en acinesia o ausencia de movimiento.
Rigidez, o rigidez de movimientos
La rigidez se define como una tensión excesiva en los músculos del cuerpo, que puede provocar, por ejemplo, calambres, tendinopatías y rigidez articular progresiva. Esta rigidez muscular puede dificultar la realización de movimientos y se caracteriza por presentarse en reposo.
Generalmente, la rigidez afecta los músculos alrededor de la columna vertebral del paciente con Parkinson, pero también puede afectar otros músculos del cuerpo, como los de las manos y los pies.
El temblor
Uno de los síntomas más indicativos y conocidos de la enfermedad de Parkinson es el temblor en reposo. En otras palabras, la extremidad afectada tiende a moverse incluso cuando no se inicia ningún movimiento. Este síntoma generalmente afecta solo un lado del cuerpo y puede aparecer después de varios años de progresión de la enfermedad.
Generalmente, el temblor en reposo afecta primero una extremidad superior (mano, muñeca, dedo). En casos raros, también puede afectar una extremidad inferior, como el pie. Este síntoma tiende a desaparecer durante el sueño y reaparece al despertar. Puede tratarse, pero sigue estando muy influenciado por el estado emocional del paciente, al igual que ocurre con otros síntomas de la enfermedad de Parkinson.
¿Qué tratamientos están disponibles para la enfermedad de Parkinson?
La enfermedad de Parkinson puede tratarse de diversas maneras. Los tratamientos deben ser determinados por un neurólogo y pueden variar según el estado clínico del paciente. Es importante destacar que, si bien estas diferentes opciones terapéuticas pueden mejorar la vida de los pacientes con Parkinson, no pueden detener la progresión de la enfermedad.
tratamientos farmacológicos
Los tratamientos farmacológicos para la enfermedad de Parkinson buscan compensar la falta de dopamina del paciente. Generalmente se presentan en forma de comprimidos para tragar.
La intervención quirúrgica
En ciertos casos complejos o cuando los tratamientos farmacológicos han dado resultados insatisfactorios, se puede ofrecer al paciente una cirugía. Este procedimiento consiste en la estimulación cerebral profunda mediante la implantación de electrodos en el cerebro. La decisión de realizar esta cirugía no se toma a la ligera y solo se considera en casos de enfermedad de Parkinson (y no de síndrome parkinsoniano) con al menos cinco años de evolución.
Fisioterapia y rehabilitación para la enfermedad de Parkinson
La rehabilitación física mediante fisioterapia complementa el tratamiento primario de la enfermedad de Parkinson. Ayuda a mantener la independencia del paciente el mayor tiempo posible y a preservar sus capacidades físicas. Este tipo de rehabilitación debe ofrecerse e implementarse desde el momento del diagnóstico, con el objetivo de que el paciente pueda gestionar mejor los trastornos del movimiento y el impacto que este síntoma puede tener en su vida diaria.
De hecho, la fisioterapia ayuda a reducir la rigidez muscular, la lentitud de movimiento, los temblores y los bloqueos. Mejora la calidad del movimiento, la independencia funcional y el estado físico general de las personas con enfermedad de Parkinson. Los ejercicios se adaptan a las necesidades del paciente y pueden incorporar técnicas para superar los bloqueos, como señales auditivas, táctiles o visuales. La intervención del fisioterapeuta es especialmente importante desde el momento del diagnóstico y durante toda la evolución de la enfermedad para mantener la capacidad física del paciente y prevenir posibles complicaciones.
| Es bueno saber: las sesiones de fisioterapia son prescritas por un médico y reembolsadas al 100% por la seguridad social bajo el esquema ALD 16 Parkinson. |
Rehabilitación logopédica
La logopedia es esencial para prevenir y corregir cualquier dificultad del habla que pueda experimentar un paciente. Lo mismo aplica, por ejemplo, a las dificultades para escribir o para tragar. Cuanto antes se inicie la logopedia en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, más eficaz será para el paciente.
Este tratamiento ayuda a mantener o recuperar el control voluntario de funciones deterioradas, como el habla, la expresión facial y la deglución. En este sentido, métodos intensivos, como LSVT Loud, han demostrado ser especialmente eficaces. El logopeda realiza una evaluación inicial para evaluar las dificultades y luego adapta los ejercicios según las necesidades individuales y la progresión de la afección. El tratamiento puede incluir sesiones intensivas, de duración limitada y con repetición regular.
Los logopedas también pueden evaluar y tratar el deterioro cognitivo asociado con la enfermedad de Parkinson, como la disfunción ejecutiva, el déficit de atención y los problemas de memoria. Estos servicios también son prescritos por un médico y están totalmente cubiertos por la seguridad social.
La importancia de la terapia psicomotora en la rehabilitación de la enfermedad de Parkinson
La terapia psicomotora estudia todos los comportamientos motores del cuerpo en relación con la actividad cerebral. Se centra en cómo se mueve y funciona el cuerpo, así como en su capacidad para realizar ciertos movimientos.
La terapia psicomotora busca preservar la autonomía y mantener capacidades corporales como el movimiento y la postura. Permite al paciente reconectar con su cuerpo, redescubrir y conservar sus capacidades. Los ejercicios que se ofrecen tienen en cuenta los deseos y preferencias del paciente, trabajando diversas funciones.
En la enfermedad de Parkinson, el enlentecimiento ideomotor, caracterizado por un debilitamiento de las funciones físicas y mentales, dificulta el procesamiento de la información. El psicoterapeuta interviene entonces para estimular la flexibilidad mental mediante diversas instrucciones.
Los ejercicios psicomotores tienen como objetivo reentrenar la capacidad del paciente para concentrarse, realizar tareas simultáneamente, mejorar la memoria visual y verbal a corto y largo plazo, y trabajar la orientación, el equilibrio y la coordinación. Si bien la terapia psicomotora no siempre es la primera intervención recomendada para la enfermedad de Parkinson, se vuelve esencial en etapas más avanzadas. Es especialmente adecuada cuando el movimiento se vuelve difícil y hay hipertonía, ya que promueve la relajación muscular.
La terapia psicomotriz puede preceder a las sesiones de fisioterapia para mejorar la movilidad. La realiza un psicomotriz y se realiza por prescripción médica del neurólogo o del médico tratante.
La importancia de la rehabilitación en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson
Como vimos anteriormente, la rehabilitación es un elemento esencial en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. Ya sea logopedia, fisioterapia o terapia psicomotora, ofrece un alivio adicional al paciente, además de su medicación.
La fisioterapia es recomendada por la Autoridad Nacional de Salud de Francia (HAS) como complemento al tratamiento inicial prescrito por el neurólogo. Ayuda a ralentizar la progresión de los problemas motores y posturales, en particular mediante diversos ejercicios motores. Estos ejercicios son determinados por el profesional sanitario (fisioterapeuta) en función del estado general del paciente y el estadio de la enfermedad.
El método Allyane en el contexto de la rehabilitación relacionada con el Parkinson
La rehabilitación motora ayuda a combatir la acinesia y ciertos trastornos de coordinación mediante diversos ejercicios basados en el movimiento (rango de movimiento, velocidad, etc.) y en temas específicos de la enfermedad de Parkinson (equilibrio, postura, respiración, locomoción, etc.). En este contexto, el método Allyane puede ser especialmente beneficioso para optimizar los resultados del paciente.
El método de reprogramación neuromotora Allyane se basa en un trabajo que combina la imaginería mental con la identificación propioceptiva del gesto, definido mediante estimulación multisensorial (mediante sonidos de baja frecuencia emitidos por un dispositivo médico patentado).
La utilización de este método de reprogramación neuromotora en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson puede permitir así al paciente comprender mejor un movimiento, levantar ciertas inhibiciones motoras y recuperar una cierta fluidez en sus movimientos.
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