El hombro es una articulación compleja y notablemente móvil. Nos permite orientar la mano en el espacio. Sin embargo, a veces puede verse afectado por inestabilidad: patología La inestabilidad del hombro, dolorosa y debilitante a diario, suele presentarse tras una luxación. En este artículo, explicaremos qué es realmente la inestabilidad del hombro, sus síntomas y los diversos tratamientos utilizados para abordar este tipo de afección y minimizar el riesgo de recurrencia.
¿Qué es la inestabilidad del hombro?
Sometido frecuentemente a estrés en tres áreas durante las actividades diarias (deportes, movimientos básicos, etc.), el húmero puede subluxarse o dislocarse de la cavidad glenoidea de la escápula, que normalmente lo estabiliza. En esta situación, las estructuras capsuloligamentosas que también aseguran la estabilidad articular pueden estirarse o romperse. Esta afección se considera entonces una dislocación del hombrolo que puede provocar inestabilidad del hombro.
La inestabilidad del hombro es una afección dolorosa que puede afectar significativamente la vida diaria del paciente. Movimientos que normalmente son fáciles de realizar se vuelven difíciles, particularmente dolorosos, y pueden ir acompañados de chasquidos o crujidos.
¿Cuáles son los síntomas de un hombro inestable?
La inestabilidad del hombro se presenta con síntomas bastante fáciles de identificar, lo que facilita el diagnóstico y el tratamiento de este tipo de trastorno. Estos incluyen:
- Dolor intenso en el hombro: suele describirse como molesto y agudo, especialmente al realizar movimientos cotidianos (vestirse, limpiar, lavar platos, etc.). El dolor también puede impedir al paciente realizar actividades físicas que impliquen el uso de los brazos. Cabe destacar que el dolor puede tender a desaparecer en reposo.
- una sensación de un hombro que cruje o cede;
- episodios de luxaciones recurrentes y por tanto aprensión en el sujeto: éste duda en realizar determinados movimientos por miedo a luxarse de nuevo el hombro.
Inestabilidad del hombro: diferentes causas y factores de riesgo
Hay dos causas principales implicadas en la inestabilidad del hombro:
- disfunción muscular: generalmente se observa en individuos hipermóviles que posiblemente nunca han sufrido dislocaciones de hombro, pero han sido propensos a subluxaciones;
- Origen traumático: esta inestabilidad resulta de un accidente que también puede verse favorecida por la predisposición genética del paciente.
Es importante tener en cuenta que haber sufrido previamente una luxación de hombro (especialmente si ocurrió antes de los 30 años) es un factor de riesgo importante a considerar. De hecho, si un paciente sufre una luxación más adelante en la vida (por ejemplo, después de los 50 años), es menos probable que experimente una recurrencia que provoque mayor inestabilidad del hombro.
Dado que sigue siendo la principal causa y un factor de riesgo de inestabilidad del hombro, es fundamental comprender qué puede contribuir al riesgo de luxación. Estas causas incluyen, entre otras:
- la práctica de un deporte que somete la articulación del hombro a rangos de movimiento muy amplios: balonmano, baloncesto, deportes de combate, etc.;
- el ejercicio de una actividad profesional que requiera el uso recurrente del hombro;
- la dimensión genética (hiperlaxitud ligamentosa).
¿Cómo diagnosticar la inestabilidad del hombro?
El diagnóstico de inestabilidad del hombro se puede realizar después de un examen clínico y/o un examen de imágenes.
En el primer caso, el médico realiza una palpación y entrevistas, lo que le proporcionará mucha información sobre el estado del paciente. Durante este examen, el profesional de la salud también puede identificar cualquier deformidad o atrofia muscular del hombro, así como los diferentes puntos de dolor que experimenta el paciente.
Generalmente, una prueba de imagen confirma y complementa el diagnóstico previamente establecido por el médico. Una radiografía también ayuda a identificar cualquier fractura. Además, es importante tener en cuenta que, en casos de luxaciones recurrentes de hombro, suele prescribirse una resonancia magnética para evaluar la extensión del daño.
¿Qué tratamiento está disponible para la inestabilidad del hombro?
Un hombro inestable se trata estabilizando la articulación. Para ello, los profesionales sanitarios suelen considerar dos opciones:
La intervención quirúrgica se reserva para inestabilidades de origen traumático. En estos casos, también se puede recomendar al paciente algunas sesiones de fisioterapia antes de considerar la cirugía. De hecho, en algunos casos, los ejercicios de fortalecimiento muscular, la educación y el entrenamiento propioceptivo pueden ser suficientes para estabilizar el hombro.
La fisioterapia se considera principalmente en casos de inestabilidad de origen muscular. En este caso específico, según el diagnóstico médico, se deben prescribir varias sesiones de fisioterapia para fortalecer los músculos del hombro y prevenir la recurrencia, instruyendo al paciente sobre los movimientos correctos.
¿Cómo prevenir las recurrencias de la inestabilidad del hombro?
Con frecuencia, la inestabilidad recurrente del hombro se observa en perfiles específicos (atletas de élite o personas con hiperlaxitud). Para mitigar este riesgo, se pueden considerar sesiones de fisioterapia preventiva. Estas sesiones tienen como objetivo fortalecer la musculatura del hombro para garantizar una mayor estabilidad. Además, se puede implementar un programa educativo centrado en los movimientos adecuados del hombro. Mediante ejercicios propioceptivos, esta técnica ayuda a los pacientes a comprender mejor el funcionamiento de su articulación y, por lo tanto, reduce el riesgo de luxación de hombro.
El método Allyane en el tratamiento y prevención de la inestabilidad del hombro
El método de reprogramación neuromotora Allyane combina la visualización mental, la propiocepción y la escucha de sonidos de baja frecuencia para tratar inhibiciones motoras, como las causadas por la inestabilidad del hombro. En combinación con sesiones de fisioterapia, aborda las inhibiciones que pueden impedir el correcto funcionamiento de los músculos. Además, el método Allyane ayuda a los pacientes a reaprender el movimiento correcto y a superar la aprensión, reduciendo así el riesgo de recurrencia.
¿Le gustaría saber más sobre el método Allyane para tratar la inestabilidad del hombro? No dude en contactar con un profesional certificado cerca de usted.