Los trastornos musculoesqueléticos son patologías Estas afecciones son particularmente frecuentes en Francia. Por ejemplo, representan más del 87 %* de las enfermedades profesionales que pueden dar lugar a baja laboral. Sin embargo, este tipo de afecciones se pueden controlar eficazmente, en particular mediante imágenes motoras. Analizaremos esto con más detalle en el resto de este artículo.
Trastornos musculoesqueléticos: definición
Los trastornos musculoesqueléticos (TME) abarcan una variedad de afecciones que afectan las articulaciones (muñecas, codos, hombros, columna vertebral o incluso, en algunos casos, las rodillas). Estos trastornos pueden afectar, entre otros, a los músculos, tendones o ligamentos ubicados cerca de dichas articulaciones.
Los diversos trastornos musculoesqueléticos
Existen diversos trastornos musculoesqueléticos (TME) que pueden presentarse o agravarse por ciertas actividades laborales o deportes intensos. Entre los más comunes se encuentran:
- Síndrome del túnel carpiano (en el 38%* de los casos): este síndrome afecta la articulación de la muñeca;
- síndrome del manguito rotador del hombro (en el 30%* de los casos);
- Epicondilitis lateral (en el 22% de los casos): esta patología está directamente relacionada con la articulación del codo;
- Dolor lumbar (en el 7% de los casos): define el dolor de espalda, localizado en la región lumbar.
¿Qué factores contribuyen al desarrollo de trastornos musculoesqueléticos?
Como se mencionó anteriormente, la aparición o el empeoramiento de los trastornos musculoesqueléticos generalmente ocurre en el contexto de una actividad profesional o deportiva intensa, donde se realizan regularmente ciertas posturas extremas. Estas incluyen:
- movimientos de torsión de la muñeca o del tronco;
- flexión y extensión repetidas de la articulación del codo;
- movimientos realizados con los brazos por encima de los hombros;
- la repetición del mismo movimiento, utilizando los mismos grupos musculares y las mismas articulaciones;
- Levantar cargas pesadas.
¿Qué tratamiento hay disponible para los trastornos musculoesqueléticos?
Dependiendo de la naturaleza del trastorno musculoesquelético que afecte al paciente, se debe implementar un tratamiento adaptado a la situación. El primer paso es corregir la postura que causó la afección y ayudar al paciente a recuperar el movimiento y/o la posición adecuados, especialmente mediante la imaginería motora, como exploraremos juntos más adelante en este artículo.
Si el dolor es demasiado intenso, los profesionales sanitarios también pueden recetar antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y analgésicos. También se pueden considerar sesiones de masaje, fisioterapia o rehabilitación funcional para aliviar las consecuencias de los trastornos musculoesqueléticos.
Imágenes motoras y trastornos musculoesqueléticos
La imaginería motora es un término que debe distinguirse de la imaginación y del mundo imaginario. De hecho, es una práctica mental concreta que consiste en realizar mentalmente una acción motora sin que ningún movimiento sea realmente observable (1).
Pero simular mentalmente un movimiento es mucho más complejo de lo que parece a primera vista. Esta complejidad reside principalmente en la multitud de factores que influyen en la imaginería. Por ejemplo, imaginar mentalmente un movimiento puede basarse en modalidades visuales; en este caso, el individuo imagina realizar una secuencia de movimientos como observador externo o desde la perspectiva del ejecutante.
Por otro lado, la ejecución mental de un movimiento puede basarse en la modalidad cinestésica; esto implica imaginarse experimentando las sensaciones que proporciona la secuencia de movimientos. Este tipo de imaginería está bien documentado en la literatura científica, en particular en lo que respecta a su potencial terapéutico.
La importancia neurofuncional de la imaginería motora
La imaginería motora se documenta cada vez más científicamente en el contexto de la rehabilitación debido a su equivalencia neurofuncional con la actividad física (2). Como lo demuestran las neuroimágenes, los movimientos reales e imaginarios comparten circuitos neuronales comunes (3). Esta propiedad hace que la imaginería motora sea responsable de estimular las vías centrales dedicadas al control motor. En consecuencia, esta práctica mental parece ser útil como herramienta terapéutica.
Imágenes al servicio de la inhibición motora tras lesiones musculoesqueléticas
Si bien la imaginería motora puede aplicarse a una amplia gama de lesiones, nos centraremos en su aplicación tras una lesión musculoesquelética y, más específicamente, en las consecuencias de la inhibición motora asociada. La inhibición motora se identifica claramente por sus consecuencias clínicamente visibles o persistentes, conocidas como «contractura en flexión». Esta incapacidad para realizar la contracción muscular voluntaria ha sido estudiada por numerosos investigadores, quienes han revelado no solo mecanismos espinales y musculares, sino también cambios cerebrales. Recientemente (4), un estudio demostró los efectos beneficiosos de la imaginería motora sobre la inhibición motora.
Más específicamente, uno de los beneficios de la práctica de la imaginería para los trastornos musculoesqueléticos ha sido la reducción del dolor. Además de reforzar la idea de complementar los programas terapéuticos actuales con la práctica mental, este nuevo estudio demuestra el prometedor futuro de la imaginería motora para abordar las alteraciones de la contracción voluntaria tras lesiones musculoesqueléticas. Si bien este concepto parece novedoso en la literatura científica, no lo es en la práctica clínica.
De hecho, los practicantes certificados de Allyane ya utilizan la práctica mental combinada con la escucha de sonidos de baja frecuencia para la rehabilitación de inhibiciones motoras. Si bien los mecanismos de esta asociación aún no se comprenden completamente, el método Allyane ha mostrado resultados empíricos alentadores en la mejora de las habilidades motoras funcionales, lo que resalta aún más el gran potencial del uso de la imaginería motora.
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- Jeannerod, M. El cerebro representativo: Correlatos neuronales de la intención motora y la imaginería. Behav Brain Sci 17, 187–202 (1994).
- Jackson, PL, Lafleur, MF, Malouin, F., Richards, C. y Doyon, J. Posible papel de la práctica mental mediante imágenes motoras en la rehabilitación neurológica. Archivos de Medicina Física y Rehabilitación 82, 1133–1141 (2001).
- Hardwick, RM, Caspers, S., Eickhoff, SB y Swinnen, SP. Correlatos neuronales de la acción: Comparación de metaanálisis de imágenes, observación y ejecución. Neuroscience & Biobehavioral Reviews 94, 31–44 (2018).
- Oda, S. et al. Efecto prometedor de la imaginería motora asistida visualmente contra la inhibición muscular artrogénica: un estudio experimental del dolor en humanos. J Pain Res 14, 285–295 (2021).
* Fuente : https://www.ameli.fr/assure/sante/themes/tms/comprendre-troubles-musculosquelettiques