10 ejercicios para realizar después de una luxación de hombro

La luxación de hombro es una lesión común en deportistas o tras un traumatismo. Se define como el desplazamiento de la cabeza humeral de su cavidad glenoidea en la escápula. Esta desarticulación no solo puede causar dolor intenso, sino también una pérdida de movilidad que puede resultar debilitante si no se trata adecuadamente. Por lo tanto, tras un periodo de inmovilización, es fundamental seguir un programa de rehabilitación. rehabilitación del hombro Diseñado para ayudar a los pacientes a recuperar la movilidad y la fuerza del hombro, este artículo ofrece una guía práctica de ejercicios para acelerar su recuperación y minimizar el riesgo de recurrencia.

Ejercicios de movilización suave (fase inicial)

Tras una luxación de hombro, la primera etapa de la rehabilitación busca restaurar gradualmente la movilidad articular. Aquí tienes tres ejercicios sencillos y seguros para ayudarte en esta fase:

1. Ejercicio de péndulo (método Codman)

El objetivo aquí es movilizar pasivamente el hombro utilizando la gravedad para evitar una tensión excesiva.

  • Inclínese ligeramente hacia adelante, apoyando la mano de su brazo sano sobre una silla o mesa para mantener el equilibrio.
  • Deje que el brazo lesionado cuelgue naturalmente hacia el suelo.
  • Realizar pequeños movimientos de balanceo: hacia adelante y hacia atrás, luego de izquierda a derecha.
  • Haz círculos en el sentido de las agujas del reloj y luego en el sentido contrario.

Realice este ejercicio durante 1 a 2 minutos, 3 a 4 veces al día.

2. Flexión pasiva con un bastón

Este ejercicio ayuda a promover un mejor rango de flexión del hombro.

  • En posición sentada o de pie, sostenga un palo (o el mango de una escoba) con ambas manos.
  • Utilice el brazo sano para empujar suavemente el brazo lesionado hacia adelante y hacia arriba, mientras mantiene un movimiento lento y controlado.
  • Detente cuando sientas una ligera tensión, sin forzarlo nunca.

Realizar 10 repeticiones, 2 a 3 veces al día.

3. Rotación externa suave

La rotación externa suave le permite mantener la flexibilidad del hombro.

  • Párese con el codo doblado a 90° y presionado contra su cuerpo.
  • Coloque una banda elástica ligera entre sus dos manos.
  • Con el brazo lesionado, gire suavemente el antebrazo hacia afuera, manteniendo el codo cerca del cuerpo.
  • Regrese lentamente a la posición inicial.

Realizar 10 repeticiones, dos veces al día.

Nuestro consejo: estos ejercicios deben realizarse sin dolor excesivo. Si experimenta molestias significativas, suspenda el ejercicio y consulte con su fisioterapeuta para ajustar el protocolo.

Ejercicios de fortalecimiento muscular progresivo (fase intermedia) 

Una vez restaurada la movilidad básica de la articulación, puede comenzar la fase de fortalecimiento muscular. Este paso es esencial para estabilizar el hombro y prevenir el riesgo de recurrencia. Los siguientes ejercicios trabajan los músculos del manguito rotador, así como los músculos estabilizadores del hombro.

1. Refuerzo isométrico

Este ejercicio ayuda a fortalecer los músculos sin realizar movimientos articulares, para evitar un estrés excesivo.

  • Párese con el codo del brazo lesionado doblado a 90° y cerca del cuerpo.
  • Con la mano, presione suavemente contra una pared o una superficie fija mientras contrae los músculos del hombro.
  • Mantenga la presión durante 5 a 10 segundos y luego suéltela.

Realizar 5 repeticiones, 2 a 3 veces al día.

2. Rotación externa con banda elástica

La rotación externa con elástico ofrece la posibilidad de fortalecer los músculos del manguito rotador para estabilizar el hombro.

  • Fije una banda elástica a un punto estable.
  • Sujete la banda elástica en la mano del brazo lesionado, con el codo doblado a 90° y cerca del cuerpo.
  • Tire suavemente de la banda elástica mientras gira el antebrazo hacia afuera.
  • Regrese lentamente a la posición inicial.

Realizar 10 repeticiones, 2 a 3 veces al día.

3. Elevación lateral asistida

El objetivo de este ejercicio es fortalecer los músculos deltoides para mejorar la estabilidad del hombro.

  • Mientras está de pie, use una banda de resistencia sujeta debajo de sus pies o una mancuerna liviana.
  • Con el brazo afectado, levante suavemente el brazo hacia el costado hasta alcanzar un ángulo de 45° (no más, para evitar dolor).
  • Baja lentamente hasta alcanzar la posición inicial.

Comience haciendo 10 repeticiones, dos veces al día.

Nuestro consejo: estos ejercicios deben realizarse lentamente, con buena postura y sin forzar el hombro al límite. Mantener un movimiento adecuado y constante es esencial para fortalecer la articulación eficazmente.

Ejercicios dedicados a la recuperación de la movilidad completa (fase avanzada)

Una vez que el dolor haya remitido y se haya recuperado la fuerza muscular, puede pasar a la fase final, que consiste en ejercicios más dinámicos. Esta fase ayuda a mejorar la estabilidad, la coordinación y la potencia articular, elementos esenciales para la reincorporación a las actividades cotidianas o deportivas.

1. Bombas contra una pared

Hacer flexiones contra una pared ayuda a fortalecer suavemente los músculos estabilizadores del hombro y los pectorales.

  • Párese frente a una pared, con las manos a la altura de los hombros y ligeramente más separadas que el ancho de los hombros.
  • Dobla los codos para acercar el torso a la pared mientras mantienes la espalda recta.
  • Luego empuja para volver a la posición inicial.

Realizar de 8 a 12 repeticiones, 2 a 3 veces al día.

2. El lanzamiento de pelota ligera

Ideal para mejorar la coordinación, el control y la estabilidad del hombro.

  • Estando de pie, sostenga una pelota liviana en la mano del brazo afectado.
  • Lanza suavemente la pelota contra una pared desde una distancia de 1 a 2 metros y luego cógela.
  • Repita, variando los ángulos y la altura del lanzamiento.

Realice de 10 a 15 repeticiones, dos veces al día.

3. El tablero modificado

La plancha modificada es ideal para fortalecer los músculos profundos del hombro y el core y mejorar la estabilidad general de las articulaciones.

  • Colócate en posición de plancha, de rodillas, con los antebrazos apoyados en el suelo y los codos alineados debajo de los hombros.
  • Mantenga la posición contrayendo los músculos abdominales y manteniendo la espalda recta.
  • Si este ejercicio parece fácil, intente levantar un brazo ligeramente a la vez durante unos segundos para trabajar aún más la estabilidad.

Mantenga la posición durante 20 a 30 segundos, 2 a 3 veces al día.

4. El uso de una banda elástica para realizar movimientos funcionales.

Este ejercicio ofrece la oportunidad de reproducir movimientos cotidianos o deportivos para una recuperación completa.

  • Fije una banda elástica a un punto estable.
  • Tire de la banda elástica realizando movimientos funcionales, como diagonales (movimiento de espada) o simulando gestos de lanzamiento.
  • Mantenga el movimiento lento y controlado para trabajar todo el hombro.

Realice de 8 a 10 repeticiones de cada movimiento, dos veces al día.

Nuestros consejos adicionales para optimizar tu rehabilitación

  • Nunca fuerces un ejercicio que te cause dolor intenso. La clave es la constancia y escuchar a tu cuerpo.
  • Un fisioterapeuta puede ajustar el programa según su condición y progreso. Si experimenta un bloqueo en la rehabilitación, también puede ofrecerle soluciones complementarias e innovadoras, como el método de reprogramación neuromotora Allyane. 
  • Al final de cada sesión, realiza estiramientos para mantener la flexibilidad del hombro.
  • Mantener una postura erguida para evitar compensaciones perjudiciales durante los ejercicios.